Azul, me gusta mucho el color azul.

jueves, enero 12

— Azul, me gusta mucho el color azul.

— ¿Cómo dices?

— Azul —repitió él.

Le resultó curioso, pues azul era el color de sus ojos. Se sorprendió a sí misma contemplando estos intensamente, perdiéndose en el mundo que estos escondían, un mundo repleto de miles de fibras azul cristalino que te enredaban y te invitaban a permanecer allí.

— ¿Sabes qué significa?— preguntó. Ella miró entonces sus labios, todavía un poco distraída.

— ... ¿El qué?— estos se curvaron en una media sonrisa, la cual le resultó exageradamente atractiva.

— El azul— respondió. De repente sintió que se había perdido en la conversación. Se sonrojó—. Como el inmenso y oscuro mar durante la noche, según he oído... — la miró—. Representa tranquilidad.

— ¿Crees en esas cosas?— Abrazó con fuerza su cuerpo, frío a causa de la lluvia. Ni si quiera recordaba cómo había empezado aquella conversación.

— ¿Y tú?— Ella desvió la mirada. La lluvia no cesaba, la tormenta estaba justo encima y ella quería salir de allí.

— Yo no creo en nada— dijo tajante. Metió una de sus manos en el bolsillo y sacó un paquete de tabaco, cogió un cigarrillo y se lo puso en la boca. Lo guardó y buscó un mechero en el otro, pero se le enredaba la mano y no lo encontraba. Soltó un suspiro. Una pequeña llama apareció ante ella.

— Fumar no es bueno para la salud— dijo encendiéndole el cigarro.

— ¿Lo has deducido tú solo? ¿O has aprendido a leer?— el rió. Después se pasó una mano por el pelo y cogió el cigarrillo que permanecía escondido tras su oreja. Lo encendió y aspiró con fuerza. La miraba mientras soltaba el humo, muy fijamente, casi de manera divertida.

— No pareces muy feliz, ¿sabes?— Lilit lo miró con rabia. El pozo sin fondo de su pecho se hundió un poco más. Dio una larga calada a su cigarrillo y, tras pensárselo dos veces, se colocó la capucha y salió corriendo de aquel garaje tras un "No tengo motivos para serlo". Se alejó de todo, como solía hacer. Se alejó de él... Se alejó de la verdad.

1 comentario:

  1. Que invertidos pueden ser los papeles a veces, ese chico es sin duda uno de esos con los que deseas encontrarte, ella sin embargo...

    Gracias por invitarme a tu blog :) Vi que tenías dos y no supe por cuál pasarme.

    Me gustó mucho tu historia.

    ¡Saludos!

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