— Azul, me gusta mucho el color azul.
— ¿Cómo dices?
— Azul —repitió él.
Le resultó curioso, pues azul era el color de sus ojos. Se sorprendió a sí misma contemplando estos intensamente, perdiéndose en el mundo que estos escondían, un mundo repleto de miles de fibras azul cristalino que te enredaban y te invitaban a permanecer allí.
— ¿Sabes qué significa?— preguntó. Ella miró entonces sus labios, todavía un poco distraída.
— ... ¿El qué?— estos se curvaron en una media sonrisa, la cual le resultó exageradamente atractiva.
— El azul— respondió. De repente sintió que se había perdido en la conversación. Se sonrojó—. Como el inmenso y oscuro mar durante la noche, según he oído... — la miró—. Representa tranquilidad.
— ¿Crees en esas cosas?— Abrazó con fuerza su cuerpo, frío a causa de la lluvia. Ni si quiera recordaba cómo había empezado aquella conversación.
— ¿Y tú?— Ella desvió la mirada. La lluvia no cesaba, la tormenta estaba justo encima y ella quería salir de allí.
— Yo no creo en nada— dijo tajante. Metió una de sus manos en el bolsillo y sacó un paquete de tabaco, cogió un cigarrillo y se lo puso en la boca. Lo guardó y buscó un mechero en el otro, pero se le enredaba la mano y no lo encontraba. Soltó un suspiro. Una pequeña llama apareció ante ella.
— Fumar no es bueno para la salud— dijo encendiéndole el cigarro.
— ¿Lo has deducido tú solo? ¿O has aprendido a leer?— el rió. Después se pasó una mano por el pelo y cogió el cigarrillo que permanecía escondido tras su oreja. Lo encendió y aspiró con fuerza. La miraba mientras soltaba el humo, muy fijamente, casi de manera divertida.
— No pareces muy feliz, ¿sabes?— Lilit lo miró con rabia. El pozo sin fondo de su pecho se hundió un poco más. Dio una larga calada a su cigarrillo y, tras pensárselo dos veces, se colocó la capucha y salió corriendo de aquel garaje tras un "No tengo motivos para serlo". Se alejó de todo, como solía hacer. Se alejó de él... Se alejó de la verdad.
Que invertidos pueden ser los papeles a veces, ese chico es sin duda uno de esos con los que deseas encontrarte, ella sin embargo...
ResponderEliminarGracias por invitarme a tu blog :) Vi que tenías dos y no supe por cuál pasarme.
Me gustó mucho tu historia.
¡Saludos!